Merak

La conciencia del presente

ESTRENO

26/10/2022

LUGAR DE ESTRENO

Teatro Echegaray (Málaga)

DURACIÓN

50 Minutos

FORMATO

Sala

EQUIPO EN GIRA

3 Intérpretes y 1 técnico

Merak proviene del serbio y, se refiere al sentimiento de unidad con el universo que se llega a alcanzar a través de los placeres más simples.

La idea de la pieza se basa en el trabajo sobre los conceptos sensitivos y sensoriales más minúsculos que nos ofrece nuestro día a día, ofrecer
importancia a los detalles más mínimos que nos rodean y nos hacen especiales. La conciencia del presente.

PREMIOS

Mejor Dirección a Raúl Durán.

(Sevilla, Febrero 2024)

Mejor Iluminación a Aitor Palomo.

(Sevilla, Febrero 2024)

NOMINACIONES

Nominación Espectáculo de Danza.

(Sevilla, Mayo 2024)

Nominación Intérprete Masculino de Danza Contemporánea

(Sevilla, Mayo 2024)

  • Fotografías cedidas por Daniel Pérez.

Sinopsis

La evolución de la humanidad es una historia fascinante de transformación y adaptación. Desde nuestros primeros pasos como seres nómadas en un mundo salvaje y desconocido, hemos recorrido un largo camino que nos ha llevado a la cúspide del desarrollo tecnológico, pero también, quizás, a una encrucijada en cuanto a nuestra esencia como seres.

En los albores de nuestra existencia, los humanos eran criaturas profundamente conectadas con la naturaleza. Vivíamos en comunión con el entorno, entendiendo y respetando los ciclos naturales que regían nuestras vidas. La tierra, el agua, el aire y el fuego no solo eran elementos de la naturaleza, sino también componentes vitales de nuestra existencia y cultura. Los rituales, las tradiciones y los vínculos comunitarios eran los pilares que sostenían nuestra identidad y propósito.

Con el tiempo, la necesidad de conocer y dominar nuestro entorno nos llevó a desarrollar herramientas y tecnologías. Cada descubrimiento y avance tecnológico representaba un paso adelante en nuestro control sobre la naturaleza, desde la domesticación de animales hasta la agricultura y la construcción de civilizaciones. Sin embargo, a medida que avanzábamos, comenzamos a alejarnos de nuestras raíces primitivas. La Revolución Industrial fue un punto de inflexión, marcando el inicio de una era en la que la máquina y el metal empezaron a reemplazar lo natural y lo artesanal.

En la actualidad, vivimos en una era digital. La tecnología ha permeado todos los aspectos de nuestra vida, desde la comunicación hasta el entretenimiento y el trabajo. Las pantallas y dispositivos se han convertido en nuestras ventanas al mundo, pero también en barreras que nos separan del contacto directo y tangible con la realidad. Las redes sociales, aunque nos conectan globalmente, a menudo nos aíslan de los vínculos personales y genuinos que alguna vez formaron la base de nuestras relaciones.

Este avance tecnológico ha traído consigo una deshumanización progresiva. En la búsqueda de eficiencia y comodidad, hemos comenzado a sacrificar
elementos esenciales de nuestra humanidad. Los valores tradicionales, las costumbres y las raíces culturales se están desvaneciendo, reemplazados por una cultura de inmediatez y superficialidad. Las ciudades, una vez centros vibrantes de intercambio cultural, se están convirtiendo en junglas de plástico y vidrio, donde el ritmo frenético de la vida moderna deja poco espacio para la reflexión y la conexión profunda.

La robótica y la inteligencia artificial son los nuevos protagonistas de nuestra era. Estas tecnologías prometen mejorar nuestra calidad de vida, pero también plantean preguntas inquietantes sobre nuestro futuro.

La evolución de la humanidad nos lleva a reflexionar sobre lo que estamos dejando atrás. En nuestra carrera hacia el futuro, es vital recordar la importancia de nuestras raíces, de lo natural y lo humano. Necesitamos encontrar un equilibrio entre el progreso tecnológico y la preservación de nuestra esencia. Solo así podremos construir un futuro que no solo sea avanzado, sino también profundamente humano.

Ficha artística

Dirección: Raúl Durán.

Coreografía e interpretación : María Moguer, María José Casado y Raúl Durán.

Diseño de iluminación: Aitor Palomo – tactilVisión (AAI)

Música: Miguel Marín, Adrián Foulkes, Aitor Palomo y Raúl Durán.

Grabación y edición de vídeo: Joshué Guerrero.

Escenografía: Aitor Palomo – tactilVisión (AAI).

Fotografía: Daniel Pérez, Juan Antonio Cárdenas, El atracador de luz y Olga B. García

Producción: RaulDuran Compañía de Danza

Descargas

¿En qué nos estamos convirtiendo? ¿Estamos cediendo nuestra humanidad a las máquinas? En nuestro afán por avanzar, corremos el riesgo de olvidar lo que nos hace verdaderamente humanos: la capacidad de sentir, de crear y de
conectar de manera auténtica.»